Diarios de Kathmandu X
Publciado por simonelias - 08/11/08 a las 12:11:17 pmA las 10 de la noche sirven la última cerveza en una botella de litro de marca nacional. En la etiqueta aparece un bulto de forma humana con la máscara de oxígeno tapándole el rostro mientras levanta la bandera británica y nepalesa amarradas a su piolet. Cerveza Everest.
Por más que rogamos al camarero no hay manera de que nos sirva más alcohol. Hoy es viernes por la noche y los sábados no se trabaja en este país, pero a las 11 la policía toma las calles y armados con largas varas de bambú intimidan a los escasos transeúntes. La situación política esta desestabilizada desde hace meses. Varios partidos comunistas están en continua pugna por el poder contra los establecidos protocolos del sistema de castas. En las calles la ciudadanía sueña con el “nuevo Nepal”.
Hace un par de días mientras visitaba el templo de Pashupatinath, el guía hizo un apunte sobre el ansia de democracia de este país mientras explicaba el proceso de las cremaciones: “éstas eran las piras funerarias reales, y estas las de las castas superiores, pero ahora en el nuevo Nepal todos arden juntos.” En una de las hogueras destinadas a las castas intermedias sobresalía un pie entre las cenizas y en un palo ondeaba la bandera maoísta.
En Nepal conviven varias religiones, entre ellas las más populares son el budismo y el hinduismo. El templo de Pashupatinath es uno de los principales centros de peregrinación hinduista y cientos de peregrinos venidos desde la India, Bangladesh y Nepal recorren sus laberintos de estatuas fálicas en las orillas del río Bagmati. El Shiva lingam es uno de los objetos de mayor veneración. Los hay de todos los estilos y tamaños en las terrazas y en los rincones de las escaleras. Las parejas con problemas de fertilidad ofrecen plegarias y comida mientras acarician su forma fálica. Luego, como dice el guía, “tendrán que cumplir su parte en casa”.
Entre las excelentes tallas de los siglos XVI y XVII del recinto hay varias dedicadas a la educación sexual. Las imágenes no pueden ser más explícitas y además de formar a los jóvenes en los deleites del sexo también protegen la cubierta del templo del rayo. Por una donación de 50 o 200 rupias, según seas norteamericano o no, varios shadus de largas trenzas cubiertos con cenizas adoptan posturas espirituales delante de las cámaras. Estos “monjes” de la religión hinduista se pasan el día al sol recostados sobre las terrazas de las escaleras, fumando hachís y recogiendo dinero a manos llenas. Realmente, encontrar un trabajo en el que te paguen un sueldazo por fumar opiáceos al sol me parece una forma de espiritualidad superior.
Entre la variedad de cosas peligrosas que se pueden hacer en Kathmandu me decidí por un buen afeitado a navaja. Después de casi un mes de estancia en la montaña quería recuperar mi figura humana y busqué la
barbería más pequeña y recargada de toda la zona centro. Los barberos de Nepal tienen una divertida fascinación con los objetos kitsch. Mientras el filo de la navaja te recorre los labios puedes mirar de reojo a todo un supramundo de deidades colgando del techo o pegadas en los espejos. El barbero canta mientras apura el afeitado agarrándome de la nariz. Luego me hecha tres o cuatro lociones y me masajea placenteramente la cara. Ahora ya he cerrado los ojos y no veo los collares de flores de plástico ni los botes reciclados de donde saca sus potingues. Cuando termina con la cara comienza un violento masaje de cabeza como si con sus manos quisiera exprimirme el cráneo como un limón. Me da golpes, me tira del cuello, me cruje la espalda y aprovecha mi momento de éxtasis para ofrecerme un masaje completo. No, decido, este tipo es capaz de afeitarme los pelos del pecho. Después de una hora de afeitado salgo de la barbería desconcertado, el muy cabrón me ha clavado 200 rupias pero me ha dado el mejor servicio de mi vida. Le doy otras 50 rupias de propina y le prometo traerle seis escaladores barbudos.
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HOLA;SIMON!!!.
Enhorabuena por vuestra ascension,otra titanada al morral!!,disfruta en kath y en thamel,no todo es sufrir,un abrazo.
Comentario por javier huarte — Noviembre 9, 2008 #