Logroño, Little Kabul.

Viajar no es solo recorrer grandes distancias en el espacio. Se puede viajar desde el sofá de casa,  mirando por la ventana o comiendo un melón. Viajar es educar la mirada para que encuentre lo diferente, lo insólito; el pequeño detalle que hace que un lugar cotidiano se torne novedoso, incluso inquietante.

¿Cuántas veces pasamos por delante del tanatorio sin fijarnos en esa pintada en la pared que decía “¡Muertos no!”? ¿Y esas otras en que hemos ido a comprar narcóticos cerca de la plaza de toros y no hemos reparado en las teterías, las carnicerías halal y las posibilidades de aprovisionarnos de explosivos en el mismo viaje?

Al norte de la antigua avenida del General Franco (actual avenida de la Paz), donde Logroño se pierde hacia el Ebro en un entramado de calles con bajeras cerradas a cal y canto, se abre un universo fascinante. Es el barrio de Madre de Dios también conocido como Little Kabul. En la capital de una región de viñedo y conserva hay peluquerías pakistanís como Decent donde puedes elegir estilo en las fotos de los carteles, quedar como un chófer de película en blanco y negro, negociar el envío de un cadáver a Karachi y recibir un masaje por  poco más de seis euros. Hay herboristerías sudamericanas con tratamientos adelgazantes tan estresantes que parecen escuelas de artes marciales. Según un vecino, si la argentina del mostrador apestado de incienso llevase cuero en vez de mallas, todo tendría mucho más sentido.

Cuando un niño nace en Logroño con apellido de estrella de Bollywood, lo mandan al colegio de Madre de Diós. Allí se forjarán como delincuentes o tremendos artistas, mientras policías de extrema-derecha aprenden a pegar en el gimnasio contiguo. No piensen por ello que en este barrio de gran diversidad, la cultura riñe con el metal. A dos calles del colegio se encuentra la única librería-ferretería de la ciudad. Librería Francia ferretería, estanterías metálicas. El escaparate de la izquierda ofrece las últimas novedades editoriales, mientras que en el de la derecha se pueden comprar navajas de cualquier tamaño.

Para finalizar la visita se puede tomar un vino y unos torreznos en el bar Alfonso, frente a la mezquita. En esta época festiva de la vendimia riojana, los peñistas cocinan chorizadas en sus bajeras mientras grupos de chiíes con larga barba y salwar kamish, caminan a su rezo vespertino. Madre de Diós está en el centro de la ciudad pero es un lugar remoto. Lejos del estado, de la sanidad y de la educación. Lejos de la convencionalidad del bienestar; y posiblemente mucho más cerca de las armas que nosotros. Está al norte de la antigua avenida del General Franco, no lo olviden, por si estalla una guerra o quieren comer kebab.

 

6 Comentarios »

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  1. ¡Muy bueno!
    De hecho y visto lo visto, empiezo a creer que recorrer largas distancias en el espacio… en realidad, dificulta el viaje.
    Muxus

    Comentario por eider elizegi — septiembre 19, 2012 #

  2. Simon, lo que deberiamos investigar es que significa Decent; es un apellido? Un nombre propio? En Avenida de Colón hubo un kebab del mismo nombre, y, la verdad es que siempre me diò algo de mal rollo.. Si el señor Decent regenta ambos negocios, es facil que cuando va a comprar suministros confunda la gomina con la salsa picante…

    Comentario por Reverendo — septiembre 19, 2012 #

  3. ¡Brillante! Fascinante ese pseudo Kabul.

    Comentario por Joaquín — septiembre 20, 2012 #

  4. Querido Simón Elías:
    Acabo de leer tu “articulo?” y la verdad me siento un poco decepcionado con la imagen que transmites de un barrio tan maravilloso como el de Madre de Dios, en el cual llevo viviendo toda mi vida, por cierto. También fui durante 11 años a ese colegio tan “peligroso y lleno de “futuros delincuentes” como tu escribes, además de haber sido recientemente profesor en sus aulas.
    Si no has vivido en el barrio no entiendo tus palabras ya que sin conocer algo es muy fácil opinar; y si has vivido las entiendo aún menos porque parece que eres el único que no ha logrado captar el espiritu del barrio.
    Y por cierto, jamas en mi vida he visto un arma ni he estado cerca de ella, ahí si que te has columpiado de verdad.
    Querido Simón, dedicate a subir montañas que en eso si que eres bueno.

    Un saludo desde la mezquita de la calle Villegas

    Comentario por joelevil — septiembre 20, 2012 #

  5. joeevil, no has entendido el árticulo.

    Comentario por Pájaro — septiembre 24, 2012 #

  6. Jodo, qué en serio se toma usted la vida, querido profesor…

    Yo me la tomo mucho más a la ligera, y eso que no he estado nunca en Logroño.

    Sublime Simón.

    Comentario por Secre — septiembre 24, 2012 #

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